Ultimamente me levanto feliz como siempre, porque como artista no me veo, pero como ser humano estoy, y con estar y despertar, y ver a mi hija y mi mujer felices y con salud, ya son motivos suficientes para soportar tres vidas, (ojalá si las viviera) pero a la vez es inevitable y cierto, que me veo envuelto en una sensación extraña de vacío. Pero no un vacío de nada en concreto, como os digo no es vacío de tristeza, es más bien un estado de desgana y apatía al plantearme cómo afrontar un nuevo día que se vislumbra ante los ojos igual de monótono que el anterior. Cosa nada sencilla para alguien como yo, que habitualmente vive de cantar, en una época en la que no se canta. 
 
Así que hoy, pensando en este vacío de una manera más interiorizada, me doy cuenta que no me falta de nada, ¡Bueno sí! solo cantar jii, por lo tanto, digo que estoy rebosando de vacío, vacío de no saber qué hacer , o qué emprender a partir de ahora, porque en realidad me siento pleno, y lleno, a rebosar posiblemente de todo lo que he ido haciendo y las exigencias que me he propuesto durante los largos meses de confinamiento donde, movido por mi insistencia siempre de aprender, mejorar, crear y que todo me valga para sentirme bien conmigo mismo. He escrito un libro de poemas de Haikus, con el prólogo y la corrección de mi amiga Susana Benet, a la que admiro profundamente. Por lo tanto “Sinfonía de Silencio” que así se llama la obra, ya está terminada y en reposo hasta que llegué el momento oportuno de ser publicada. 

Portada del Libro.

Poco después y viendo que se prolongaba el estado de alarma, se me ocurrió invertir el tiempo en componer un discurso propio y completo de cantes flamencos. Siempre he acariciado esa idea aunque no lo había tomado en serio hasta ahora. Y afortunadamente me he encontrado con numerosas personas que me han apoyado y me animan a seguir en esta línea. Personas que le dan valor a mi mundo interior en cuanto a mi creatividad cantaora se refiere. Y así ha nacido VOLAPIÉ, mi nueva aventura musical donde tengo puesta toda mi ilusión de futuro sobre los escenarios. 

Sesión de fotos para Volapié realizada por, Sephora Photography.

Reconozco que entrar en esa dinámica de composición me ha hecho rebanarme y exprimir hasta la ultima neurona de mi cerebro, pues desde los primeros días, los primeros fraseos y las pequeñas melodías que iban saliendo, la ilusión era desmedida, las ganas de sentarme en el escritorio obsesiva, hasta llegar al punto de no querer parar ni para comer, ni dormir, ni salir, – Es curioso cómo las personas afrontamos retos que parecen imposibles con unas ganas desmedidas hasta el punto de parecer que se nos va la vida -, para luego verlas pasar desapercibidas como el abrazo en el aire de una hoja, mecida por el viento.
Con lo difícil que conlleva hacer todo esto, y teniendo un augurio incierto sobre qué pasará mañana, tal vez habría que pensar en aquello que le dijo a Manolo Sanlucar su padre, ante esta anécdota que os cuento a continuación: 

Estando un día Manolo Sanlucar en casa, le comento a su padre de manera distendía sobre una ejecución que había presenciado. Manolo, relataba sorprendido la melodía que había creado aquel interprete de guitarra, del que ahora no recuerdo el nombre, en fin,…que Manolo le explicaba a su padre lo difícil que era aquella ejecución, a lo que su padre le respondió, – Eso no sirve para nada -, Manolo se quedó dubitativo, ya que no entendió bien la respuesta e insistentemente volvió a decirle a su padre lo mismo, pero esta vez en un tono mas efusivo – Pero Papá, tú estas viendo lo difícil que es hacer eso -, Entonces, el padre quedó un instante pensativo sin decir nada,…por lo que Manolo, intuyo que su padre había llegado a estar de acuerdo con la dificultad que aquella falseta tenía a la hora de desarrollarla en la guitarra, y acto seguido el padre le dijo,…- Manolo, más difícil es cagar de pie dentro de una botella, y sin embargo no sirve para nada -.  
 
Reconozco que la anécdota es extraordinaria, pero invita a la reflexión, sin duda, sobre la importancia de la creatividad ante la importancia de la interpretación extraordinaria de las creaciones de los demás. Son incontables los artistas que han alcanzado el éxito repitiendo aquello que otros hicieron igual y en algunos casos incluso mejor. por lo tanto, a veces me pregunto para qué sirve empeñarse en hacer algo nuevo, si se puede vivir dignamente haciendo lo que ya, con su esfuerzo, nos dejaron hecho otros…

Presentar ante el público una creación personal es extraordinariamente arriesgado, porque a la incertidumbre de si gustará o no, se suma en primer término la reacción que todos tenemos ante lo desconocido. Y si bien es cierto que solo nos emociona lo que nos sorprende, también es cierto que para emocionarnos debemos tener una actitud receptiva, abierta, sensible y alejada de prejuicios… y esto no siempre sucede…. El riesgo, por tanto, es alto… Yo mismo compruebo constantemente que el público reacciona muchísimo mejor cuando conoce el cante que estoy interpretando que cuando no lo conoce…
 
Todo esto, queridos amig@s, me lleva a pensar que no todas las mentes del mundo están preparadas para percibir algo nuevo, y que el ser humano se contenta de forma mayoritaria con aquello que no encierra esfuerzo ni dificultad añadida. Tal vez por eso, y tantos y tantos años después, seguimos conformándonos con lo mismo de siempre, seguimos haciendo y de momento me incluyo, lo que otros crearon y lo seguimos repitiendo y copiando ante el aplauso de un publico cerrado, que solo sabe darle valor a lo que conoce y por tanto, que no puede llegar a valorar nuevas propuestas, ya que se acomodan en escuchar algo repetitivo que se aloja en sus emociones a fuerza de escucharlo sin permitir cambios, que en ocasiones mejoran y engrandecen sin desmerecer categoría a la versión original. 
                                                                                       
Como os digo, me siento vacío, pero hoy, tal vez sea un vacío de mirar el camino que marca las pisadas de donde poner los pies sin dejarnos seguir avanzando ante la duda de lo desconocido, porque seguimos creyendo que el Flamenco es un arte vivo,  cuando realmente el núcleo duro de este arte, se mantiene inamovible e indeformable, apoyándose en esa perspectiva extemporánea que defiende que en el cante está todo hecho y que la mejor forma de honrarlo es venerar en nuestros conciertos a …” los muertos del Cante “. Yo, desde este vació que me inunda hoy, me duele pensar que el futuro de mañana siga siendo el pasado del ayer, me niego…aunque en ello me vaya no la vida
 
Yo defiendo el ser, porque no me basta con estar, y si esto va de escuchar y repetir hasta la saciedad lo que otros hicieron, hasta aquí hemos llegao…” Por que SER O NO SER, ESA ES MI INTENCIÓN…y que me quiten lo creao “.
 

Att Guillermo Cano,…Un abrazo y nos leemos pronto.