Hace ya bastantes años, no se cuantos exactamente pero seguro que son más de diecinueve, cuando alguien como tantas veces hablando de literatura me diría:

¿Conoces a Saramago?

Yo diría que no en aquel momento, y la persona que fuese me diría: Pues tienes que leer algo suyo, y yo, “que a veces soy muy obediente” seguro que no tardé en buscar algo de dicho autor. 

José de Sousa Saramago fue un escritor, novelista, poeta, periodista y dramaturgo portugués. En 1998 se le otorgó el Premio Nobel de Literatura. 

Verdaderamente no recuerdo quién sería aquella persona que me lo aconsejo, pero lo que sí recuerdo claramente es lo primero que leí de José. Fue Ensayos sobre la ceguera, – Un título que os aconsejo, puesto que hoy toma para mi vital importancia posando de pasada la mirada ante el mundo que nos rodea,…que cierto es el refrán que dice… – No hay más ciego que aquel que no ve… – y que por lo tanto no sabe mirar y apreciar las maravillas que tenemos al alcance de nuestro ojos -. 

Una de las Obra con más relevancias del autor.

Hoy, cierro los ojos, y como un ciego puedo ver e imaginar. A esta hora de un día tal cual, y con un mismo sol de julio radiante, ella y yo, con la sonrisa más adolescente y con las mismas ganas de amarnos, íbamos camino de Bollullos del Condado sobre las nubes, en una carriola de mi amigo Carli tirada por seis hermosos mulos. Llegamos ante la ermita de la Virgen de las Mercedes para hacer la visita de rigor y pedirle salud y amor tras nuestra unión matrimonial. Luego pasamos a inmortalizar el momento en unas fotos donde, estamos tan jóvenes que mirarlas y no sentir envidia resulta casi imposible.

Hoy, que hace diecinueve años que me dijo: sí, quiero, y exactamente el mismo tiempo que yo le dije: hasta que la muerte nos separe. La miro y el corazón se me va como la primera vez que se lo dije en la esquina de su calle. Ella no supo qué responderme, solo le salió reír y reír sin parar, pero aquella sonrisa se quedó perpetua en mi memoria, y basta con cerrar los ojos un segundo para volver a verla como si fuese ahora,…

Hoy hace diecinueve años que empezamos con una sonrisa, y aquí seguimos, ella y yo, viviendo un idilio de amor que cada día me parece el primero, porque la vida adquiere un sentido único cuando miro a mi lado y la veo a ella. Te quiero amor, gracias por tantos años, por darme tantos momentos bonitos junto a nuestra pequeña Zaira, y por ser siempre el pilar fundamental donde se apoya mi existencia.  

¡¡Perdón!! al final me he liado, sólo quería deciros que voy a comenzar a leer mi regalo de 19 Aniversario, es un libro de José Saramago, titulado CAÍN y que según dice María es bastante bueno, María es la dependienta de la tienda, la de la sonrisa única es Isabel, mi mujer, mi amor y mi vida. TE QUIERO, gracias por el libro cielo.  

Otra de las Obras del citado Autor.

Att Guillermo Cano Un abrazo y nos leemos pronto.